Escribo para encontrarme, para saber lo que busco, en lo marchito y torcido de mi eterna distancia. Escribo para descubrir lo que hay dentro, debajo de las heridas y raspones mentales, de mi alma noctámbula y tortuosa.
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miércoles, 16 de noviembre de 2011
Despojo de ausencias
De cuando sientes ahogarte, esperas maniatadas observando la larga fila de disculpas caer, masacre de ilusiones con una luz al final del túnel prometiendo un pronto final; pero no llega, desaparece y ahoga, y al tiempo no le importa, recorre lento las pequeñas brechas marcadas en la piel, se incrusta justo en el lado izquierdo del cerebro, reposa... y es cuando duele.
Frustrante desfiladero de sueños fingiendo llevar por nombre algún sinónimo que hable del ayer. Debajo de la piel aún quedan cicatrices, formando caminos y veredas que conducen directo de la Orta al corazón, llevan consigo innumerables motivos y recuerdos, cargados de viejos fantasmas que hacen eco de sus pasos, y de sus pasos marcas, como quien traza una línea que divide lo viejo de lo nuevo, o incluso lo malo de lo bueno.
¿En qué parte de toda esta maraña de secuelas inconclusas extravié la razón?
¿En qué punto de tu alma me perdí?... ¿o en cual nos encontré?
Las palabras suenan, y aunque son las mismas, su significado siempre es distinto. Pedazo de mundo efímero donde los muertos deambulan con los recuerdos, y toman de tu café, inhalando interminables bocanas de humo de tu cigarro pronuncian nombres que aun no entiendo, palabras vacías pero llenas de sentido que jamás podrán sostener... Construyen interminables castillos de arena, y al final, todo permanece en su lugar; este es un mundo de muertos queriendo volver el tiempo atrás, jugando a ser sin estar, extrañar sin sentir, y sentir sin siquiera hablar.
Y pisar descalzo sobre el karma de una ausencia bienvenida, donde a veces la distancia solo murmura cercanías... A veces la distancia solo murmura cercanías.
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Yo creyendo
sábado, 15 de octubre de 2011
Crónica de un final anunciado
Hacía meses que mi cabeza se llenaba de dudas, colores y matices que solo me hacían querer huir, o tal vez solo seguir un camino distinto al que alguna vez decidí que sería el indicado.
Así fue como una noche de Octubre di el primer paso hacia lo que nadie nunca pensó que fuera a suceder, porque si, a veces terminar con algo que después de tanto tiempo se convierte en costumbre y echa raíces dentro de uno mismo, no es fácil.
Y entonces vienen todas las esperas añejadas, los besos sobrevalorados y los tiempos compartidos; te vas dando poco a poco cuenta que en realidad en algún punto del camino te extraviaste, te dejaste abandonado y a la deriva; con mil preguntas pendientes de respuesta, infinidad de argumentos que llevan por nombre un "quisiera", y considerar esto como una oportunidad para ti mismo, donde tú seas el centro de tu propio universo.
Es algo un poco asimétrico a una gangrena, se trata de remover una parte de ti sin importan cuan valioso y acostumbrado pudieras estar a ella, dejar de cargar el equipaje extra en la maleta, y así poder nuevamente emplumar tus alas, formar de las cicatrices llagas y de las llagas ternura, y comprender que se puede volar, que ningún diluvio puede ser tan pesado como para evitar el vuelo, que esta ternura me puede salvar.
Este soy yo revolviendo mis pasados, decidido a tener la fuerza para evitar los golpes que no podía esquivar, donde las manos aprietan el eco de colores que pinta tu vuelo... para sobrevivir felizmente a este broncoaspirado sueño, lleno de lunas y desvelos, y de mi... solo de mí.
Estado: Disponible (no strings atached)
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El camino a casa
miércoles, 10 de agosto de 2011
De cambios y ausencias
En la calle, en la guerrilla de tu ausencia, con el sabor amargo en la lengua anunciando la llegada de una nueva estación, más fría, con menos luces y seguramente con olor a rencores añejados. El viento sopla como en cualquier parte, pero lleva consigo pequeños pedazos de cristal que se entierran y cortan, desquebrajando los atisbos de fe que aún sobreviven.
Helada la mañana, quema la ausencia y se entretejen los deseos; se desmorona el recuerdo y se divisa rodar por las escaleras, es entonces cuando duele menos, cuando el paso del tiempo se diluye en el café, en el cigarro o en la terrible disyuntiva de unos ojos postrados ante la fe de un imposible.
Vuelvo como eco, al unísono del viento que silba, que se escapa a tus pulmones y respiras, que busca y no encuentra, que viaja lejos y a ningún lado encerrando promesas, profanando realidades un tanto viejas, un tanto ciegas, un tanto tuyas... un tanto mías.
*Música original de RDLE
viernes, 13 de mayo de 2011
De lo marchito
Desde el interior, infestado de esa sensación a sangre hirviendo, profanando las coartadas que utilizas para tus mentiras; fina línea la que tú caminas, desgastando el paso y mi paciencia, ocultando la cara en alcohol y ganando valor; crecida de pretextos y excusas que conducen a ninguna parte.
Secuelas de tu sombra inerte y mi capacidad implícita de huir, rompiendo los esquemas con tu silencio, imaginando la ausencia y la luz desvelada, de la noche oliendo a whisky y ese mareo barato que le acompaña; y la vida transcurre, como el recorrido inevitable del tiempo y sus pasos, huellas blancas que mencionan mi nombre sobre la arena.
Y he de escribir mi final con la misma pluma con que escribiste el tuyo, maltrecho, un tanto torcido por el tiempo y sus indelebles recuerdos; carente de preguntas e infestado de razones, mirándote como se suele mirar a las mujeres en los amaneceres, como por debajo de la luz, como por debajo del perfume de los árboles, por debajo del ruido tenue de la ciudad dormida, y después partir.
Cada cosa y cada rostro estuvieron contagiados de mariposas que aleteaban amor, descalabro, angustia, café negro, pocillo, ven para acá mi amor, te tengo, no cierres la ventana, vaso.
Éste soy yo, azotando mi rey en el tablero.
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Escombro de plumas
domingo, 10 de abril de 2011
Ahora
Uno comúnmente vive y descansa esperando un día mejor,
donde las sonrisas abunden sin intención por falsear la noche,
que felicidad huela a pasto mojado impregnado de ron.
Cielo raso escudriñado de recuerdos y caricias,
con los pies descalzos, mojados, chapoteando en la luz de tu mirada,
sin nadie que pregunte qué hora es.
Beats azulados de tristeza inundando la noche,
demencia de los dedos explorando entre tu pelo,
donde aún nadie ha aprendido a decir que no.
Donde las fotos de una lágrima toman vida,
la luna se postra incansable e irreductible para revivirla,
y cerrar los ojos para diluirme en humo ya no es opción.
Si resulta que tras el juego de perderme me he encontrado,
si mis ojos tras la noche aprendieron a pronunciar adiós,
Si mi lengua aprende a tolerar a mi pasado,
Si tras la histeria encuentras mi sonrisa,
¿Podrás entender ahora que felicidad duerme bajo mi almohada?
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Principios
viernes, 9 de abril de 2010
Ambivalencias
Nunca como ahora he estado tan “ajeno” a esa expresión de aplicación indiscriminada, lo único que me faltaba… el amor, finito como el instante, placer prolongado en el tiempo, mi renacimiento, duración de la vida, anhelo de renovación… ¿Que es el amor?El amor es la mentira mejor contada, la perfecta justificación, el precio más costoso, el olivo de mis ojos, la promesa nunca dicha, el veneno de tu boca, la rabia cuando me miras, el fragmento que descifras, tu alma material y mi cuerpo espiritual que me coloca en el umbral de la animalidad.
Es mi espacio imaginario, búsqueda de pasión, la caja de tus caricias, historia de mi habitación, que nace cuando me pides y muere si te regalas, que quema con la mirada y se viste de las caricias, es la palabra ociosa de risa superflua, tu bella, yo bueno y su influencia, mis prácticas criminales, lo próximo a la divinidad.
Es la pérdida del rumbo, las coordenadas de mi conciencia, en donde no sé si voy o vengo, si existo, solo sé que soy, breve, abierto, crecido de hechos, de contracciones y gemidos de contorsiones, es ese espacio velado para los ojos, pero transparente para esa visión nítida de grandeza; que inunda, proyecta, sembrando tu tierra de tiempo, eternidad.. y huellas.
Es la primera vez que no miré a otro lado, la primera vez que no necesité cambiarlo… cuando dejaste ése sabor salado; y sin embargo, perdí.
Hace días sentí la necesidad infinita e inconsciente de publicar esto, hoy, entendí el porqué.
miércoles, 2 de septiembre de 2009
Siempre como un último intento de decir adios a sabiendas que será la primera de las constantes despedidas.
Tus errores sangrarán mis labios ya partidosy el amor quedará devastado por mi conciencia.
Afilaré mi lengua para levantar murallas en tus sueños,
eclipsando el lado oscuro de la luna con algún hechizo
que utilice como verbo los dedos de tus pies.
Las heridas de antaño, aún insepultas, sanarán;
no queda más remedio que afilarme las alas y volar.
Hoy, que me prometí olvidar hasta el último tajo de desvelo,
hoy, que ya no tengo voz suficiente para proclamar mi libertad
ni más muñecas donde amarrar las cadenas que sostengan este amor.
Mañana, el hueco estará vacío, yo perteneceré a otra historia,
y tú, diosa de metal, quedarás sumergida en otro tiempo y espacio,
única dueña de tus escondidos miedos e hilarantes demonios,
copa estéril de los hijos que quise y nunca tuve contigo.
Voy a afilarme la noche con el borde de la puerta,
voy a asesinar las ganas con la punta del crucifijo
de rostro suplicante que cuelga encima de la cama.
Me quedo, deslumbrando la caótica serie de preguntas,
hilvanando excusas y razones fecundadas de ironía,
me quedo, destilando veneno a la medida de ambiciones
un poquitito menos estúpidas.
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Finales
lunes, 1 de diciembre de 2008
Mis recuerdos en venta
Hace tiempo que no es rabia,contuve todas mis ansias fundiéndome en negro,
y hubiese deseado ahogarte conmigo,
desquebrajarte los huesos,
desviar el flujo de tu sangre y explotarte en el corazón.
Lo que tengo es tristeza,
Tristeza de verte encadenada y volátil,
Tristeza de encontrarte encerrada en mentiras y palabras huecas,
De ver el falso plafón donde proliferabas amor a manos llenas,
De ese amor tan necio y miope que nunca pasa de nada.
Conjugué las promesas a mi añoranza,
Até a una soga todas mis ganas y las colgué de un puente,
Quemé en un cenicero tus dedos y mis labios,
Hice un bulto de tu recuerdo y lo tiré al rio, imagen ficticia de ti, desconocida.
Te escribo desde el sitio donde nace mi venganza,
Donde dejaste deudas de noches juntos, de mañanas envueltos en la cama.
Donde se venden mis recuerdos en lotes interminables al mejor postor,
Ironía a brazos abiertos, profanando la cordura de mi lengua.
Lo feo es la piel protestando, y yo poniendo curitas en cada grieta,
Lo bueno es que dándote todo se que te di lo que no merecías.
Lo feo es el silencio y su eco y todas las preguntas sin respuesta,
Difícil será olvidar mi nombre justo antes de dormir.
martes, 9 de septiembre de 2008
Que...

Sí, tal vez es hora de que admita los celos que tengo de tu ropa,
Que la distancia es el puñal que arremete en el alma,
Que la noche se volvió calificativo y 14 pasos en un océano de distancia,
Que si hay mañana... que sea contigo,
Que me trague la noche cuando desaparezcas y no distinga el paso de los días,
Que el eterno del tiempo se diluya en mis besos,
Que no haya ascensores, ni películas, ni series,
Que solo quede yo con sabor a mañana en la boca,
Con olvido en los ojos y rabia en las manos,
Que mis piernas corran y se desplieguen mis alas,
Que se desplome la noche y solo quede mañana,
Que las lágrimas se conviertan en sudor y el vacío en tristeza,
Tengo tantas ganas de jugar, de gritar que te quiero a cuatro paredes,
Cuando el abismo de la noche nos resuelva en olvido.
Que la distancia es el puñal que arremete en el alma,
Que la noche se volvió calificativo y 14 pasos en un océano de distancia,
Que si hay mañana... que sea contigo,
Que me trague la noche cuando desaparezcas y no distinga el paso de los días,
Que el eterno del tiempo se diluya en mis besos,
Que no haya ascensores, ni películas, ni series,
Que solo quede yo con sabor a mañana en la boca,
Con olvido en los ojos y rabia en las manos,
Que mis piernas corran y se desplieguen mis alas,
Que se desplome la noche y solo quede mañana,
Que las lágrimas se conviertan en sudor y el vacío en tristeza,
Tengo tantas ganas de jugar, de gritar que te quiero a cuatro paredes,
Cuando el abismo de la noche nos resuelva en olvido.
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Crz,
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Principios
jueves, 22 de mayo de 2008
Requiem para un final
Y si se cae la Luna y desbarata todo,
Y si se viene el sol y quema mi rostro,
Y si la noche nos atrapa y acuchilla tus miedos,
Y si mañana dejara de existir,
Y si no encuentras otro como yo,
Y si solo fuiste sombra cuando debías quedarte,
Y si aprendo a sentir tu muerte con la punta de mis dedos,
Y gritarle a la fortuna toda tu tristeza,
Y decir que callo cuando en realidad grito,
Y si se viene el sol y quema mi rostro,
Y si la noche nos atrapa y acuchilla tus miedos,
Y si mañana dejara de existir,
Y si no encuentras otro como yo,
Y si solo fuiste sombra cuando debías quedarte,
Y si aprendo a sentir tu muerte con la punta de mis dedos,
Y gritarle a la fortuna toda tu tristeza,
Y decir que callo cuando en realidad grito,
Y si resulta que en realidad siempre fuíste solo tu,
Y si el faro deja de marcar el camino de regreso a casa...
Y volver a cazar sirenas,
A trepar paredes,
Volver a fingir el dolor callado,
El gemido escondido,
El amor proliferado en enredaderas.
Del olvido y sus fechas atinadas, siempre días antes
Antes de ti, antes de mi... antes de nosotros.
Por si la noche te atrapa,
Por si el silencio te asfixia,
Por si nos traga la tierra,
Por si otros muslos me arrebatan,
Por si no hay otro adiós.
Por si me encuentras peligrosamente feliz.
Y si el faro deja de marcar el camino de regreso a casa...
Y volver a cazar sirenas,
A trepar paredes,
Volver a fingir el dolor callado,
El gemido escondido,
El amor proliferado en enredaderas.
Del olvido y sus fechas atinadas, siempre días antes
Antes de ti, antes de mi... antes de nosotros.
Por si la noche te atrapa,
Por si el silencio te asfixia,
Por si nos traga la tierra,
Por si otros muslos me arrebatan,
Por si no hay otro adiós.
Por si me encuentras peligrosamente feliz.
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Finales
lunes, 28 de abril de 2008
Te digo...
Que he venido persiguiendo mi sombra,Que mi alma ha permanecido trastabillando la noche,
Que solemne, he decidido espinar tu ausencia,
Que he revocado mi paciencia,
Que embarré mi sonrisa en el parachoques.
De la constancia de inventarte siempre en rostros ajenos,
De la noche que llora y la luna que berrea preñada de estrellas,
De la convalecencia del cielo y su resaca de verdades.
Que no, que ya no quiero bordar lucecitas en mis dedos,
Que deslicé por la tráquea todos mis miedos y mi corazón brillante,
Que engullí la avalancha de ganas por colarme en tu rendija,
Que he derrumbado de un golpe los sueños de ayer,
Que ya sólo quiero huir lejos de ti.
miércoles, 26 de marzo de 2008
Mentiras
Estoy amarrado a esta imperiosa necedad de creer en tus palabras, regar con arcoíris las nubes que sólo precisan tormentas. Permanezco invisible a esta marejada de ganas, entre el estambre rojo que entreteje tus miedos y las alas que aún guardan el empaque con ganas de echar a volar.¿Si sucede que un día decides violar la etiqueta y estrenar? Tal vez sea demasiado tarde, tanta lluvia, tantos cielos, tantos relojes de por medio. Tantos miedos atrincherados en la gaveta, con pequeñas alas listos para echar a volar. Entonces la lluvia de mariposas se convertiría en desvelo, y yo, me quedo descalzo entre piedras, con los pequeños pedacitos de vidrio que dejaste con tu ausencia.
Dejarás de ser parte de mi utopía rezando en silencio, en los viejos rincones donde lo oscuro calma mi sed. Del tiempo, empolvado de tantas ausencias, de esta maldita cirrosis por el exceso de tus besos. Debo dejar de escudar tu miedo con pequeños calificativos, aceptar que tu ausencia es sólo la pastilla que se posa en mi lengua, que tus palabras son tan sólidas como el humo que sale de mi boca.
Necesito aferrarme a unos muslos violetas, beber sangre con sabor a amor, volarme de un tiro todas las ganas, hundirme inevitable en luna llena, tumbar las nubes con un susurro que no suene a ayer. Sembrar un nuevo inicio que no pretenda girasoles donde no hay sol, fascinarme con la distancia de manos enlazadas, de cuerpos a menos cero.
Y volverme pared azul, que no distinga colores ni tu voz tiritando entre ladrillos, que no se canse, que no se vuelque en tristeza cuando le arrancas las piernecitas a mis ganas. Que no sea yo, que deje de mirar desear ser estrella en un cielo y de otro tiempo, de otro espacio… de las mismas ganas que me azotan cada vez que apareces.
domingo, 20 de enero de 2008
2 de noche... (y con mucho trabajo)
Te dejo...
...porque nunca fuiste de la medida de mis labios,
de la exactitud en la prolongación de mis dedos,
coordenadas exactas al puerto de mi mente,
atrofiante básico de la memoria,
lamentación de excesos en tiempo y espera.
Por las palabras amargas extendidas en promesas,
erosión de mis ojos cuando son azules (blue),
equilibrio de dolor y recuerdos de frases trilladas, de silencios, de esperas maniatadas.
Quiero...
Quiero la respuesta para mis mil preguntas,
Quiero una fecha para volcar mi mundo,
Quiero no tener que ser de piedra,
Quiero dejar de soñar,
Quiero dejar de aparentar...
Yo, complicándome, esperando un milagro con los sueños ahogados en bolsitas de papel.(lo se, a veces ni yo me entiendo).
Yo, sin querer cerrar ciclos... sin quererme despedir, escribiendo con muchísimo trabajo.
lunes, 29 de octubre de 2007
Libertad Absoluta
Siempre cuestionaste mi vida y mis libertades amorosas, aquí tienes algunas verdades:
Hay formas de morirse de hambre...
Trato de luchar contra eso, con la idea de no hacerlo en forma correcta y tomando las cosas de la forma más fácil o a nuestro alcance, se pueden sufrir dos clases de bulimia, la alimenticia o la espiritual, en algunos casos caemos en ambas. En la segunda uno experimenta hambre de amor, de cariño, de comprensión, de acercamiento, de seguridad, de todas esas cosas, que te hacen sentirte identificado con los demás o parte de algo.
Cuando uno se siente encerrado entre esas carencias, medio muerto de hambre, entonces se devora el amor a grandes mordidas, se contiene hasta el aliento para no derramar ninguna gota, ningún pedazo, amarrándose las tripas para poder sentirse satisfecho, pero eso no importa, uno no para, uno no se detiene, hasta que se empacha en esa entrega enfermiza, de tragarse a alguien que te ofrece su ser de una sola mordida...
Después llegan los remordimientos, los dolores, los temores, los fantasmas, los miedos, la realidad y te das cuenta que esa forma de llenarte hasta el tope hace que te derrames en cualquier parte y te quedas vació, te quiebras entonces en el piso, para que alguien venga a parcharte las cuarteaduras, pero ya nada es igual, te derramas por esos abismo que te va dejando la experiencia, te derramas al tratar de llenar hasta el tope tus expectativas, por tener aunque sea un instante tus carencias cubiertas, pero el cuerpo como el espíritu tienen limites. Y cuando llegas a ellos terminas vació porque tu cuerpo no alcanza, hasta el día en que tus cicatrices son irrestaurables y solo queda la muerte como libertad.
Hay formas de morirse de hambre...
Trato de luchar contra eso, con la idea de no hacerlo en forma correcta y tomando las cosas de la forma más fácil o a nuestro alcance, se pueden sufrir dos clases de bulimia, la alimenticia o la espiritual, en algunos casos caemos en ambas. En la segunda uno experimenta hambre de amor, de cariño, de comprensión, de acercamiento, de seguridad, de todas esas cosas, que te hacen sentirte identificado con los demás o parte de algo.
Cuando uno se siente encerrado entre esas carencias, medio muerto de hambre, entonces se devora el amor a grandes mordidas, se contiene hasta el aliento para no derramar ninguna gota, ningún pedazo, amarrándose las tripas para poder sentirse satisfecho, pero eso no importa, uno no para, uno no se detiene, hasta que se empacha en esa entrega enfermiza, de tragarse a alguien que te ofrece su ser de una sola mordida...
Después llegan los remordimientos, los dolores, los temores, los fantasmas, los miedos, la realidad y te das cuenta que esa forma de llenarte hasta el tope hace que te derrames en cualquier parte y te quedas vació, te quiebras entonces en el piso, para que alguien venga a parcharte las cuarteaduras, pero ya nada es igual, te derramas por esos abismo que te va dejando la experiencia, te derramas al tratar de llenar hasta el tope tus expectativas, por tener aunque sea un instante tus carencias cubiertas, pero el cuerpo como el espíritu tienen limites. Y cuando llegas a ellos terminas vació porque tu cuerpo no alcanza, hasta el día en que tus cicatrices son irrestaurables y solo queda la muerte como libertad.
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Verdades absolutas
Cuando la luna llega

(Se sienta en la mesa y escribe)
El mismo que se sentaba todas las noches a esperarte, y aún imaginarte sin tocarte.
Un cualquiera tratando de no serlo tanto,
Un borracho en busca de no dejarlo,
El mismo de siempre sin pretensiones de cambiar.
(Con este poema no tomarás el poder, dicen. Ni con miles de versos conseguirás la revolución… dicen)
Sí, mentí, y que el cielo perdone lo ateo de mi ser y mi amor por ti…
Hablo creyéndote mía,
Y tú cavabas el pozo donde me jacto de ser tu dueño,
Me hacías chiquito y el mundo me apretaba.
(Ni más, estos versos no servirán para que te perdone o vivas mejor)
Y yo prefiero ser miope a seguir enamorado de ti,
Deshebrar la decadencia de mis sueños,
Convocar la resurrección de mis demonios.
Me quedo yo,
Atando los versos a mi lengua súper sport.
Decidido otra vez a ser espuma,
Con el instinto estúpido de protegerte.
(Ni para enamorar a otra te servirán…)
Me quedó de saldo un reloj con pretensiones de volverse regalo,
La sorpresa de los ojos que jamás miré,
El recuerdo de un beso con veneno entre la comisura de tus labios,
La montaña de errores,
Los dedos agujerados por escribirte,
Mis pedacitos de ilusión,
Los nervios traicioneros,
Mis frases cursis,
Tu lágrima evaporada,
La cajita rota con memorias,
Mis noches solas y mi luna trastornada,
El pensamiento estúpido,
La chingada boca que al final gritó que no.
(Si por ellos fuera, la lluvia no mojara… no alcanzarás perdón o gracia, por ellos)
¿Me entenderás?
Siempre lo dudé,
… Aún hay un rumor de resaca en mis entrañas.
Nunca supiste atarme a tu cama.
El mismo que se sentaba todas las noches a esperarte, y aún imaginarte sin tocarte.
Un cualquiera tratando de no serlo tanto,
Un borracho en busca de no dejarlo,
El mismo de siempre sin pretensiones de cambiar.
(Con este poema no tomarás el poder, dicen. Ni con miles de versos conseguirás la revolución… dicen)
Sí, mentí, y que el cielo perdone lo ateo de mi ser y mi amor por ti…
Hablo creyéndote mía,
Y tú cavabas el pozo donde me jacto de ser tu dueño,
Me hacías chiquito y el mundo me apretaba.
(Ni más, estos versos no servirán para que te perdone o vivas mejor)
Y yo prefiero ser miope a seguir enamorado de ti,
Deshebrar la decadencia de mis sueños,
Convocar la resurrección de mis demonios.
Me quedo yo,
Atando los versos a mi lengua súper sport.
Decidido otra vez a ser espuma,
Con el instinto estúpido de protegerte.
(Ni para enamorar a otra te servirán…)
Me quedó de saldo un reloj con pretensiones de volverse regalo,
La sorpresa de los ojos que jamás miré,
El recuerdo de un beso con veneno entre la comisura de tus labios,
La montaña de errores,
Los dedos agujerados por escribirte,
Mis pedacitos de ilusión,
Los nervios traicioneros,
Mis frases cursis,
Tu lágrima evaporada,
La cajita rota con memorias,
Mis noches solas y mi luna trastornada,
El pensamiento estúpido,
La chingada boca que al final gritó que no.
(Si por ellos fuera, la lluvia no mojara… no alcanzarás perdón o gracia, por ellos)
¿Me entenderás?
Siempre lo dudé,
… Aún hay un rumor de resaca en mis entrañas.
Nunca supiste atarme a tu cama.
lunes, 1 de octubre de 2007
Saldos
¿Eres real o te he inventado? Metáfora de mi mismo.Atrévete a negarme, jura tres veces sobre tu espalda cansada.
A mi que vivo de suspiros, más allá de tu inútil intento de inmutarte;
Yo que soy tu perdón y tu condena, sentencia entre tus piernas;
dispuestas a olvidarme.
El veneno lo llevo en la sangre y siempre estuve listo para inyectarlo,repto para limar cicatrices y me obligo a olvidar en entrepaños.
Sin promesas, cliché de sueños ahogados en la almohada;
de tu arrogancia y mi noche, dueña de mis infidelidades.
Destajé de mi piel las historias,
las palabras se volvieron solubles.
La densidad del aire se convirtió en mi espejo,
rompí incluso con las cosas que debí decir y siempre callé.
Soy hijo de Luna con la lengua de trapo,
monopolizador de sueños desterrados,
insolente maestro de escotes en tu pulverización caótica instalada.
Comprendí de roces y sensatez inmediata,
me aferro a los libros que nunca leo y me siento seguro,
prefiero abrir los ojos grandotes, asombrándome con todo lo que pasa,
así que siempre me nombré autodidacta.
No, ya no te quiero como el demonio en mi cabeza,
Como la duda que derrama mi ansiedad:
Quimera de distancia azotando la piel –en 14-
Proposición indecorosa entre letras –en Junio-
Palabras huecas que dijeron que no –en Sábado siempre-
[Ojalá todo fuera tan sencillo como ser tú]
Saldos
Yo: Boletos de avión inutilizables y aún activos, y una maldita resaca existencial de cinco años.
Yo: Boletos de avión inutilizables y aún activos, y una maldita resaca existencial de cinco años.
Todos mis miedos, todos mis pudores, todos mis sueños: Vacios.
Tú: Una duda aferrada y la certeza de no saber jamás.
Tú: Una duda aferrada y la certeza de no saber jamás.
Ojalá esto no doliera,
Ojalá las cosas fueran,
Ojalá existiera un mañana y un tú,
un nosotros.
lunes, 20 de agosto de 2007
Quisiera

Arrojar el mundo por la ventana,
Inundar la Luna con agua salada,
Inyectar glucosa a mi Orta,
Erosionar la ausencia.
Detener tu mirada en mi cabeza,
Ahogar mis ideas,
Rasguñarme el alma,
Pincharme los ojos.
Esconderme detrás de tus orejas,
No de morir de miedo,
Acechar por la ventana de tu alma,
Beber todo el néctar de tus labios.
Llorar menos, reír más,
Escurrirme de tus manos,
Sellar las heridas del corazón.
Desaparecer, ausentar, encerrar, degollar, destripar:
Todos los demonios que llevo dentro.
(Yo, antepuesto al tú, sufriendo de hermetismo de plomo en las venas)
Y tú te ríes cuando me descubres… muerto de miedo.
Me dueles... dulce...
de un sólo lado (el derecho).
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