Las palabras se filtran por los dientes, caen lento por el cuello y finalmente resbalan hasta el piso, caen, rebotan, buscan su lugar sin éxito alguno, se pierden en el tiempo, en el espacio, se disfrazan de promesa, se pintan de noche, se extravían en los labios.
Las palabras se diluyen, se esfuman en lo que nunca demuestras, en lo que segregas a cuenta gotas, en lo que se esconde detrás de los ojos, en medio de la sien, en los escalofríos que te recorren a media noche, en lo desesperado del tiempo, en lo indomable del deseo.
Se sienten solas, vagando por un mundo donde las promesas se desploman, donde mañana no tiene nombre y solo huele a finales y vodka, carentes de importancia, tan llenas de nada, con ganas de convertirse en un estornudo que las lleve lejos, en un bostezo que las cuide, en un beso que las haga quedarse.
Ellas explotan en llanto, divisando su inevitable final, al fondo de aquella calle... sentadas en la banqueta, soñando volver a ser promesa, en unos labios que entiendan el significado, en un mundo que entienda su valor.
Escribo para encontrarme, para saber lo que busco, en lo marchito y torcido de mi eterna distancia. Escribo para descubrir lo que hay dentro, debajo de las heridas y raspones mentales, de mi alma noctámbula y tortuosa.
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jueves, 24 de marzo de 2011
miércoles, 29 de septiembre de 2010
Guerra en las entrañas
Una existencia voraz, proclamando libertad entre bocanadas de humo,
Labios rosas, camino danzante donde descansan mis manos, veleidosos suspiros que detienen el tiempo, que marcan mi cuerpo,
Desprendimiento de los sueños, de esta locura que cargo entre hombros, a cuestas.
Una guerra se avecina, una serie de sombras predice que el final se acerca, estandartes se levantan de entre las trincheras, un ejército de hojas en blanco se prepara para pelear.
Vida secreta que amenaza con pudores, inexacta como la pluma de mis recuerdos, asesinos atroces de lo desconocido, cazadores de sueños y sombras.
El palpitar de éste corazón descansa en un bostezo, se mece en la luna y se alimenta de palabras viejas,
Vive de promesas impresas en la cama, sentimientos atroces de un imposible;
Mil grietas le recorren, pequeñas marcas que imitan la forma y color de diamantes incrustados por todas partes, impresiones a color de todo este cansancio de pelear.
La ternura avecina, rompe en llanto como anoche, los ojos callan y sólo queda silencio;
los labios se quiebran en una tormenta de sueños, oscuros de extrañar, de vivir asesinando a estos inmortales fantasmas de recuerdos.
Un amor enfermo de cronología, ciego como la luna que lo abraza por las noches, exacerbado de luz y olvido.
Sorpresa del desvelo, certeza del error entre dientes y un final en la lengua,
madrugada embelesada en deseos, columpios que proclaman la libertad que ya no quiero.
Juicio imperdonable bordeando una nube, vendrá, inevitable como la marea, insufrible como el viento,
Nos lloverán cielos y lunas, nos llorarán mares de pimienta, la tierra se convertirá en salitre y quedaremos enterrados en olvido.
Labios rosas, camino danzante donde descansan mis manos, veleidosos suspiros que detienen el tiempo, que marcan mi cuerpo,
Desprendimiento de los sueños, de esta locura que cargo entre hombros, a cuestas.
Una guerra se avecina, una serie de sombras predice que el final se acerca, estandartes se levantan de entre las trincheras, un ejército de hojas en blanco se prepara para pelear.
Vida secreta que amenaza con pudores, inexacta como la pluma de mis recuerdos, asesinos atroces de lo desconocido, cazadores de sueños y sombras.
El palpitar de éste corazón descansa en un bostezo, se mece en la luna y se alimenta de palabras viejas,
Vive de promesas impresas en la cama, sentimientos atroces de un imposible;
Mil grietas le recorren, pequeñas marcas que imitan la forma y color de diamantes incrustados por todas partes, impresiones a color de todo este cansancio de pelear.
La ternura avecina, rompe en llanto como anoche, los ojos callan y sólo queda silencio;
los labios se quiebran en una tormenta de sueños, oscuros de extrañar, de vivir asesinando a estos inmortales fantasmas de recuerdos.
Un amor enfermo de cronología, ciego como la luna que lo abraza por las noches, exacerbado de luz y olvido.
Sorpresa del desvelo, certeza del error entre dientes y un final en la lengua,
madrugada embelesada en deseos, columpios que proclaman la libertad que ya no quiero.
Juicio imperdonable bordeando una nube, vendrá, inevitable como la marea, insufrible como el viento,
Nos lloverán cielos y lunas, nos llorarán mares de pimienta, la tierra se convertirá en salitre y quedaremos enterrados en olvido.
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Finales,
Verdades absolutas
viernes, 17 de septiembre de 2010
Sombra a raz de infierno
Persiguiendo figuras y colores inconexos, como sueños espesos y enrarecidos;
una locura bipolar inconclusa, antepuesta al tono barbárico y tierno con que dices que no.
Un miedo intrépido, por fatalista, de ese miedo que te interrumpe a las 4 de la mañana en medio de una ahorcajada por la falta de aire,
El mismo miedo de quien sabe que pase lo que pase, va a hacer lo que va a hacer.
Una mentira al vuelo, plena de impostación y vacía de sentido,
De los ojos tristes, nublados por la noche, empañados por el paso de la vida y la simple humanidad del ser.
No bien ha recordado su calidad de fantasma, su papel de testigo, sus ganas incumplidas de llorar a gritos con oídos sordos, y entiende que esta historia no admite más primera persona que yo, sólo yo.
Unirte a mí en el torneo de cinismos sin entraña que te permitían maniobrar a placer,
Espejismos de la serie de mentiras montadas sobre el librero,
vacuidad antepuesta tan sólo al paso de tu voz como cuerno que anuncia el comienzo de una guerra,
Una guerra sin posible vencedor, arrancando a tajos las promesas escritas, la nomenclatura de una vida previamente contada, de la inconformidad provocada por el presente.
Las alas ardiendo tras el presuroso vuelo que levantamos anoche, la puerta sin seguro y todos los límites que traspasamos… las pastillas grises y los labios rosas, la secuela de besos escurriendo sobre la duela.
Todas son sombras, salitre oxidando el pilar de nuestra existencia, tormenta sin dios amenazando con desatar un huracán de caricias, infierno vivo de mis pies sobre esta tierra, inconcluso, oculto entre ellos, profanando en la penumbra nuestro nosotros.
una locura bipolar inconclusa, antepuesta al tono barbárico y tierno con que dices que no.
Un miedo intrépido, por fatalista, de ese miedo que te interrumpe a las 4 de la mañana en medio de una ahorcajada por la falta de aire,
El mismo miedo de quien sabe que pase lo que pase, va a hacer lo que va a hacer.
Una mentira al vuelo, plena de impostación y vacía de sentido,
De los ojos tristes, nublados por la noche, empañados por el paso de la vida y la simple humanidad del ser.
No bien ha recordado su calidad de fantasma, su papel de testigo, sus ganas incumplidas de llorar a gritos con oídos sordos, y entiende que esta historia no admite más primera persona que yo, sólo yo.
Unirte a mí en el torneo de cinismos sin entraña que te permitían maniobrar a placer,
Espejismos de la serie de mentiras montadas sobre el librero,
vacuidad antepuesta tan sólo al paso de tu voz como cuerno que anuncia el comienzo de una guerra,
Una guerra sin posible vencedor, arrancando a tajos las promesas escritas, la nomenclatura de una vida previamente contada, de la inconformidad provocada por el presente.
Las alas ardiendo tras el presuroso vuelo que levantamos anoche, la puerta sin seguro y todos los límites que traspasamos… las pastillas grises y los labios rosas, la secuela de besos escurriendo sobre la duela.
Todas son sombras, salitre oxidando el pilar de nuestra existencia, tormenta sin dios amenazando con desatar un huracán de caricias, infierno vivo de mis pies sobre esta tierra, inconcluso, oculto entre ellos, profanando en la penumbra nuestro nosotros.
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El camino a casa,
Finales,
Verdades absolutas
miércoles, 2 de septiembre de 2009
Siempre como un último intento de decir adios a sabiendas que será la primera de las constantes despedidas.
Tus errores sangrarán mis labios ya partidosy el amor quedará devastado por mi conciencia.
Afilaré mi lengua para levantar murallas en tus sueños,
eclipsando el lado oscuro de la luna con algún hechizo
que utilice como verbo los dedos de tus pies.
Las heridas de antaño, aún insepultas, sanarán;
no queda más remedio que afilarme las alas y volar.
Hoy, que me prometí olvidar hasta el último tajo de desvelo,
hoy, que ya no tengo voz suficiente para proclamar mi libertad
ni más muñecas donde amarrar las cadenas que sostengan este amor.
Mañana, el hueco estará vacío, yo perteneceré a otra historia,
y tú, diosa de metal, quedarás sumergida en otro tiempo y espacio,
única dueña de tus escondidos miedos e hilarantes demonios,
copa estéril de los hijos que quise y nunca tuve contigo.
Voy a afilarme la noche con el borde de la puerta,
voy a asesinar las ganas con la punta del crucifijo
de rostro suplicante que cuelga encima de la cama.
Me quedo, deslumbrando la caótica serie de preguntas,
hilvanando excusas y razones fecundadas de ironía,
me quedo, destilando veneno a la medida de ambiciones
un poquitito menos estúpidas.
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Duchando el alma,
Finales
lunes, 25 de mayo de 2009
Pasa

Pasa cuando uno descubre las tretas y trampas,
pasa con todo lo que viene ahora,
del suspiro del viento, de lo alejado del sur;
pasa después del empujón y las mil maneras que guardaba para amar.
Viene después del madrazo en la cabeza,
con la astucia que escudaste con mi culpa,
con las ganas que sembraste en mi entrepierna,
con haber subestimado que al final sabría la verdad.
Viene con el adiós llamando a la puerta,
Con los sueños ahogados en bolsitas de papel,
Viene con los silencios trasnochados,
Con las alas guardadas en la maleta, listas para volar.
Pasa cuando reclamo mi libertad.
pasa con todo lo que viene ahora,
del suspiro del viento, de lo alejado del sur;
pasa después del empujón y las mil maneras que guardaba para amar.
Viene después del madrazo en la cabeza,
con la astucia que escudaste con mi culpa,
con las ganas que sembraste en mi entrepierna,
con haber subestimado que al final sabría la verdad.
Viene con el adiós llamando a la puerta,
Con los sueños ahogados en bolsitas de papel,
Viene con los silencios trasnochados,
Con las alas guardadas en la maleta, listas para volar.
Pasa cuando reclamo mi libertad.
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El camino a casa,
Finales
domingo, 4 de enero de 2009
A media tierra
Toda la luz se me ha colado por la ventana,Que me he deslumbrado mientras intentaba detener a mi alma que ha huido.
Para comprender ya no me basta la distancia,
se han echado a correr mis ojos y ya no te veo.
Hoy que quise desplomarme, amanecer vacío,
clavar un nudo en la sien y terminar herido,
Si yo huyo, dejaría de ser tu habitante,
serías sombra sin dueño, olvido exiliado, océano enmudecido.
Si yo huyo, cianuro lloverá del cielo
y la tierra se convertirá en salitre.
Y yo, remedio contra el desvelo,
escarabajo extraditado,
dictador de humor raquítico,
repelente básico de las seriedades.
Hoy que rompí en palabras,
Que me resquebrajé en distancias,
que extravié mi piel y encendí al silencio.
Hoy que de mi no sé ni quién soy.
Y no me encuentro,
ya no me sé ni mío como cuando era tuyo;
el principito se ahogó,
el héroe se desplomó,
hoy no queda más del cuento.
jueves, 22 de mayo de 2008
Requiem para un final
Y si se cae la Luna y desbarata todo,
Y si se viene el sol y quema mi rostro,
Y si la noche nos atrapa y acuchilla tus miedos,
Y si mañana dejara de existir,
Y si no encuentras otro como yo,
Y si solo fuiste sombra cuando debías quedarte,
Y si aprendo a sentir tu muerte con la punta de mis dedos,
Y gritarle a la fortuna toda tu tristeza,
Y decir que callo cuando en realidad grito,
Y si se viene el sol y quema mi rostro,
Y si la noche nos atrapa y acuchilla tus miedos,
Y si mañana dejara de existir,
Y si no encuentras otro como yo,
Y si solo fuiste sombra cuando debías quedarte,
Y si aprendo a sentir tu muerte con la punta de mis dedos,
Y gritarle a la fortuna toda tu tristeza,
Y decir que callo cuando en realidad grito,
Y si resulta que en realidad siempre fuíste solo tu,
Y si el faro deja de marcar el camino de regreso a casa...
Y volver a cazar sirenas,
A trepar paredes,
Volver a fingir el dolor callado,
El gemido escondido,
El amor proliferado en enredaderas.
Del olvido y sus fechas atinadas, siempre días antes
Antes de ti, antes de mi... antes de nosotros.
Por si la noche te atrapa,
Por si el silencio te asfixia,
Por si nos traga la tierra,
Por si otros muslos me arrebatan,
Por si no hay otro adiós.
Por si me encuentras peligrosamente feliz.
Y si el faro deja de marcar el camino de regreso a casa...
Y volver a cazar sirenas,
A trepar paredes,
Volver a fingir el dolor callado,
El gemido escondido,
El amor proliferado en enredaderas.
Del olvido y sus fechas atinadas, siempre días antes
Antes de ti, antes de mi... antes de nosotros.
Por si la noche te atrapa,
Por si el silencio te asfixia,
Por si nos traga la tierra,
Por si otros muslos me arrebatan,
Por si no hay otro adiós.
Por si me encuentras peligrosamente feliz.
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