jueves, 21 de abril de 2011

Interrogantes



Se avecinan tiempos extraños, de esos llenos de dudas de colores envueltas como caramelos, donde el aire apesta a interrogantes y la luna se sofoca intenseando por las noches.
Ya no habrá respuestas regadas en la arena, que quemen mis huellas, que hundan en una ola todo lo que un día pudo ser.
Los días serán tu verdugo, pasearán lento por entre tus piernas, olerán a tequila y por las noches te susurrarán mi nombre...
Tal vez es solo que somos un par de conocidos que nunca terminaron de conocerse, que en el desvelo preferimos inventarnos, y soñar con la boca perfecta, con ese mundo volcado de caricias sin tierra de por medio.
Las preguntas vienen, se quedan, se marchan, se alejan... como yo.

domingo, 10 de abril de 2011

Ahora


Uno comúnmente vive y descansa esperando un día mejor,
donde las sonrisas abunden sin intención por falsear la noche,
que felicidad huela a pasto mojado impregnado de ron.

Cielo raso escudriñado de recuerdos y caricias,
con los pies descalzos, mojados, chapoteando en la luz de tu mirada,
sin nadie que pregunte qué hora es.

Beats azulados de tristeza inundando la noche,
demencia de los dedos explorando entre tu pelo,
donde aún nadie ha aprendido a decir que no.

Donde las fotos de una lágrima toman vida,
la luna se postra incansable e irreductible para revivirla,
y cerrar los ojos para diluirme en humo ya no es opción.

Si resulta que tras el juego de perderme me he encontrado,
si mis ojos tras la noche aprendieron a pronunciar adiós,
Si mi lengua aprende a tolerar a mi pasado,
Si tras la histeria encuentras mi sonrisa,

¿Podrás entender ahora que felicidad duerme bajo mi almohada?

jueves, 24 de marzo de 2011

Palabras

Las palabras se filtran por los dientes, caen lento por el cuello y finalmente resbalan hasta el piso, caen, rebotan, buscan su lugar sin éxito alguno, se pierden en el tiempo, en el espacio, se disfrazan de promesa, se pintan de noche, se extravían en los labios.

Las palabras se diluyen, se esfuman en lo que nunca demuestras, en lo que segregas a cuenta gotas, en lo que se esconde detrás de los ojos, en medio de la sien, en los escalofríos que te recorren a media noche, en lo desesperado del tiempo, en lo indomable del deseo.

Se sienten solas, vagando por un mundo donde las promesas se desploman, donde mañana no tiene nombre y solo huele a finales y vodka, carentes de importancia, tan llenas de nada, con ganas de convertirse en un estornudo que las lleve lejos, en un bostezo que las cuide, en un beso que las haga quedarse.   

Ellas explotan en llanto, divisando su inevitable final, al fondo de aquella calle... sentadas en la banqueta, soñando volver a ser promesa, en unos labios que entiendan el significado, en un mundo que entienda su valor.

miércoles, 16 de marzo de 2011

En el tiempo


Crecí entre nubes tejiendo sueños de algodón, en una burbuja grande y fantástica que reventé al poco tiempo; pisando las huellas gigantes que mis padres dejaron al caminar, descubriendo el mundo en un respiro, en una caja de cartón mientras jugaba a ser astronauta.

Me extravié más veces de las que recuerdo, y maduré (o eso creo) en una incansable lucha conmigo, desarrollando vicios y fijaciones, escudos y camuflajes para no ser descubierto, para guardar muy dentro todo lo que pienso y siento, que a veces es demasiado. De vez en cuando decido mirar fuera de ese caparazón, asomar la nariz y apostarme, y es entonces cuando me vuelvo vulnerable, con los sentimientos a flor de piel y un torbellino en la mente: causa de mis insomnios y sinsabores, de todos mis atropellos verbales.

Vivo en busca de razones, con un millón de sueños en la maleta y mis alas listas para volar, buscando respuestas a mis preguntas: de lo que no se, de lo que quisiera, de lo que sería, de las cosas que supongo y que sé que serán. A veces me adelanto al tiempo, intento predecir el futuro en mis labios, en las puntas de mis dedos con su manía por tocarlo todo, por saberlo cierto. Es entonces cuando viene el engaño, la creciente y aún tonta necesidad de creer en las personas, aún sabiendo que muchas historias terminan incluso antes de haber comenzado.

Soy un soñador, embelesado de ideales y utopías, que aún cree en las historias que cuenta la luna, que atreverse puede cambiarlo todo, que incluso lo imposible puede ser en mi mundo, tan lleno de vuelos y de noches con luces neón, de mi lengua, repleta de estrellas, haciendo lo que sea para que este viaje por las nubes sea tan largo como mis sueños.  

Y tal vez esta es la parte bonita de la historia... o todo lo contrario.

domingo, 6 de marzo de 2011

El cielo en el que habito


Es entonces cuando te pierdes en ese inmenso mar de sentimientos, emociones que superan cualquier conocimiento o costumbre sobre la materia. Las cosas se rompen como cualquier cristal, extraviado de emociones y sentido de sabores desconocidos, disfrutando los instantes, sin planes a futuro inmediato.

Es una niebla espesa, donde incluso respirar significa un esfuerzo importante, los latidos se aceleran y se escuchan a distancia viajando como pequeñas ondas en el aire. Palpito lento buscando mi paz, saboreando la niebla en la lengua, sintiéndola romper contra mi piel a medida de mis pasos.

Todo es un bosque disfrazado de desierto, situado en algún punto olvidado del cielo, donde dueles, donde lloras y la luna te acompaña formando un eterno mar de lágrimas; donde te pierdes, donde me encuentras y me descubres los miedos y las fobias, los demonios que llevo dentro y las cargas en la espalda.

La luna volteó la cara, despertó llorando soles que palidecieron lentamente; mientras yo cuento una historia imaginada a voces, la historia perfecta de mis dedos volando hasta tu espalda, rompiendo el eco de la distancia que predije terminaría con nosotros.

El mundo de cabeza donde los árboles escriben poemas tristes en sus raíces, donde no soy yo sino otro, con más raspones mentales y ataduras, con menos sueños y colores en los que pensar. Escribiendo y dedicando poemas a quien creí los merecía, en este pedazo de cielo tan lleno de algodón en el que habito, en el que me pierdo... en el que me encuentro y me sé, tan falto de ti que me siento real, tan vivo... entero.

miércoles, 2 de marzo de 2011

Los besos de la almohada


Porque no encuentro mejor motivo que toda la luz que le robé a tus madrugadas,
las palabras garigoleadas y vacías que tantas veces rebusqué en un papel,
hablándole de tu piel a mi almohada, donde tantas veces pensé en el ayer.

Aún a distancia,
a flor de piel me tiñes los besos,
me inundas en caricias obscenas,
me incrustas la sal de tu mirada.

En lontananza,
me zurces los deseos al alma,
me rompes las dudas y me amarras las ganas,
conviertes el aire en tristeza y me resguardas con el alba.

Y cuando te encuentro en mi almohada todo cambia,
el mundo me derrite las alas,
el tiempo se congela en tu cama,
el espacio me invade el café de la mañana,
la piel me arde y no queda más prisión que tu mirada.

Yo que pude darlo todo por cambiarme de lugar,
gotas de lluvia sin nombre que brindan con veneno por el ayer,
donde aún guardo tu recuerdo, aunque no sepa por qué.

¿Que pasaría si te digo que te amo como a nadie...?

domingo, 20 de febrero de 2011

Pobre de ti


El mismo gran final,
La misma historia despertó,
El mismo dame tiempo, no es que seas tú quizás soy yo.

Después el drama abierto,
Sobre la sangre del adiós,
Diez días de silencio en duelo por un corazón.

El mismo sollozar
Mientras se ríe de mí el reloj
Que tuve entre las manos
Ella también se me escapó.

El fin del tercer acto y a celebrar el cuarto error,
De nuevo la paciencia,
Socorrer por mí el telón.

A dónde vas a ir corazón,
Con quien te vas a equivocar,
En donde habrás de ahogar la voz,
Con quien te toca morir,
Por quien te vas a suicidar.

Pobre de ti mi corazón,
Ella tampoco fue tu paz,
Como saberlo si el latido nunca ordenó dar marcha atrás.

Pobre de ti que no te queda otro remedio que aguantar,
Pobre de mí, la que me espera si no te llegas a levantar.

Pobre de ti mi corazón,
Pero como ibas a imaginar que había un tercero en la batalla,
Y peor aun que te iba a ganar.

Pobre de ti que ya agotaste la fuerza para recomenzar,
Vuelve de nuevo hasta los brazos de nuestra amiga la soledad.


*Abel Velázquez

jueves, 17 de febrero de 2011

Almas gemelas


La gente cree que un alma gemela es la persona con la que encajas perfectamente, que es lo que quiere todo el mundo.

Pero un alma gemela auténtica es un espejo, es la persona que te saca todo lo que tienes reprimido, que te hace volver la mirada hacia adentro para que puedas cambiar tu vida.
Una verdadera alma gemela es, seguramente, la persona más importante que vayas a conocer en tu vida, porque te tira abajo todos los muros y te despierta de un madrazo.
Pero ¿vivir con un alma gemela para siempre? Ni hablar. Uno se la pasa demasiado mal. Un alma gemela llega a tu vida para quitarte un velo de los ojos y se marcha. Gracias a Dios...

...Pero a ti no te da la gana soltarlo.

miércoles, 9 de febrero de 2011

Deseo a distancia

Estaba hecha de mucha oscuridad, pero al mismo tiempo de mucha luz, como si se hubiera revolcado durante miles de años en la espuma del mar, en las estrellas, en la arena, en las sombras y de pronto se me hubiera aparecido así, casi perfecta, casi diosa, casi animal. Me acordé de su aliento a Marilyn Monroe. Mi cuerpo estaba impregnado de ese olor a rosas rojas y violetas en medio de la turbina de un DC-3 plateado en una noche de lluvia. Con la tristeza de saber que nunca podría tocarla, que el desierto del Sahara está más cerca de mis labios que sus besos.

¿A que te huelen lo sábados? Los míos huelen a brandy y rosas podridas, dejándome llevar por el olor a tabaco, por el perfume del cuello de mi adicción, por ese desasosiego que emanaba de sus palabras, el deseo vuelto risa impregnado de sal marina... la luz, rompe la noche mostrando todo, y yo envuelto en ganas, amando a distancia, esperando que no todo haya sido un sueño.

lunes, 31 de enero de 2011

Tempestad

El manual de supervivencia del ejército nacional para el plan de desastres llamado plan DN3, escribe una cosa acerca de los fenómenos naturales de fuerza incontrolable: En caso de encontrarse dentro de uno de estos fenómenos, lo mejor que puede hacer una persona, es no hacer absolutamente nada.

Y esto es muy similar a lo que pasa con los amores pasados, que en mi caso... son tempestades; y las tempestades, si uno las deja llegar hasta el corazón, arrasan absolutamente con todo.

Y me tragué tus besos, veneno envuelto en flor, y me busqué en tus huesos hasta encontrarme en tu dolor... y me quedé vacío como la primera vez...

*La tempestad viene a matarme, mientiendo que aún puede amarme... y me odio más que nunca, y no entiendo como habiendo tantas otras, me volví a perder en ti...

lunes, 24 de enero de 2011

Miedo

Deberías sentir miedo.
en cualquier momento un rayo helado podría recorrerte,
entrar por las plantas de los pies,
abrazársete a los muslos, a las caderas,
podría por dentro secarte, mantenerte congelada.
 
Deberías temer por la implosión, cada vez más probable, de tu pecho,
tendrías que estar atenta a las marcas en el cuello,
al gusto a sal de tus encías,a la escarcha en las pestañas,
deberías temer el ver caer todas tus disculpas congeladas al apenas pronunciarlas.
 
Sería bueno que rieras por días enteros ahora que aún logras hacerlo.
 
Deberías temer porque en cada incendio buscarás calor,
y por dentro seguirás cegada y fría, insensible, insaciable,
y tendrás bien claro de dónde viene el mal,
porque tú lo provocaste.

Deberías sentir miedo,
o aprender a actuar sin dejar rastros.
sobreviví porque tengo a qué aferrarme,
¿pero tú...qué harás tú cuando Dios te mande la factura?

Edel Juárez

sábado, 22 de enero de 2011

jueves, 20 de enero de 2011

Verdades

Es muy fácil dibujarse a uno mismo como el bueno de la historia, victimizar enteramente la situación para con ello justificar y engañar a nuestra mente, tranquilizar nuestra conciencia, y con ello obtener una tranquilidad ficticia, porque somos los únicos idiotas incapaces de creerse sus propias mentiras, aunque algunos aparentemos justamente lo contrario.

No sé en qué punto extraviaste lo que ahora llamas pensar y ser objetivo, si el primer paso para poder llegar a un destino es saber nuestro origen, tampoco podemos pasar por alto que para recorrer cualquier camino, primero tenemos que tener ganas de hacerlo.

Si vas a equivocarte, yo voto por equivocarse del lado correcto (porque hasta en esto existen lados): Si estoy tomando un riesgo en el que no tengo mayor conocimiento de los factores involucrados, prefiero pecar de inocente, antes de volar absolutamente todo en un boom catastrófico. Prefiero equivocarme del lado que me conviene, que me ilusiona, porque las posibilidades tal vez, solo tal vez, pudieran caer de mi lado.   

Y así sucede, que algunas cosas siempre tienden a volver a su lugar de origen, así uno realice infinidad de malabares y cosas que incluso nunca imaginó, nunca pensó o creyó posibles.

La verdad en la lengua: lugar efímero repleto de posibilidades, maquillaje para ilusiones, sueños habitantes de un país sin dueño, con alas para volar y camas donde soñar. Voraz cazador de amores lejanos, historias agrietadas por un pasado inconcluso que piden sueños como rescate manteniendo secuestrada una ilusión.

Aún no sé si fue una inyección de veneno en las venas o si me estallaron una botella de whisky en la cabeza, solo se que ayer, de pronto, todo se estrelló. La noche está demente. Las luces de la ciudad son pequeños ojos rotos, locos, alucinados que nos vigilan. Me dan ganas de estar en la mitad de una autopista.  

*Una ambulancia con Whisky, por favor.

sábado, 15 de enero de 2011

Motivos

Verdad irrefutable no, no somos una pareja normal, ángeles o demonios que se abrazan, cerrando tus/mis ciclos y abriendo míos/tuyos, es el cielo que me dice que el amor vence el tiempo, que me descubre peón de tus tenebrosas ideas, voy caminando y descubriendo nuestras pequeñas y sin embargo encantadoras diferencias.

Porque creo que todos lo necesitamos, ese destellante pedazo de verdad y motivo en nuestra vida, ese motor interno e invisible que nos impulse o arrastre hacia algún lugar aún desconocido pero con promesas de ser maravilloso.

Los venenos son amargos, y un día decidí envenenarme de ti, sin mayores explicaciones y mucho menos fácil de entender, me dejé caer hasta lo más profundo de mi propia alma, de mi propio sentir; sembrando emociones en mi pecho, llenándome las noches de ilusiones y proliferando el amor en su más estricto sentido: loco, sin explicaciones, totalmente carente de lógica, a manos llenas, intenso.

Decidí que un día soltaría todos los miedos de mi alma tortuosa, noctámbulo insatisfecho, lleno de fiestas y soledades, manías, suturas, raspones mentales, egoísta... un pequeño fortín sin llave, que vive en cada latido, que se rige por él.

¿Por qué? ¿No es el amor una razón válida para desnudar algo más que el cuerpo y la mente? A veces, hace falta mucho más que amar para dejar fluir el sentimiento, pero no se trata de lo que yo siento por ti, ni de que te quedes conmigo, ni de la forma en que puedas llegarme a ver, se trata de "confiar", de renunciar a la comodidad de las certezas y saltar al abismo, y eso es lo que hago ahora mismo, aún si mis silencios y tus encantos infranqueables no me mantienen a salvo... hoy, estoy en tus sueños y confío.

El motivo es que me conozcas, que te enteres, que sepas como siento y lo que piensan mis silencios, lo que no te digo cuando callo, lo que te mueres por saber, que a pesar de que, de manera contundente sabes que te amo, también necesitas confiar en mí, con la seguridad de que puedo ser honesto contigo, que necesitas oírlo, que te lo grite, que no deseas me acostumbre a que me adivinen el pensamiento, que nadie está obligado a saber lo que yo quiero, que a veces tu también quisieras ser parte, mi cómplice, que no quieres que te deje afuera, que yo también puedo dar, que está bien hacerlo...

No es necesario mentirnos y encima saber que nos estamos mintiendo, quiero tener una conciencia en común, y aunque la verdad es humana y por lo tanto incompleta, nosotros podríamos lograr volverla absoluta.

Aún tenía la secreta esperanza de no estar tan enamorado... pero resulta que lo estoy, y te regalo con ello toda mi verdad. El amor en toda su extensión no estaba previsto, si bien es cierto, entregarme por completo me cuesta horrores, por el propio miedo a ser lastimado, también decidí cambiar el camino de una ruta trazada y perseguir mis sueños, esos sueños tan maravillosos y tan llenos de ti... de nosotros.

viernes, 7 de enero de 2011

Vacio


El vacío que viene con la ausencia es el regalo más grande, porque está lleno de posibilidades, así esto genere miedos indiscutiblemente voraces. Así sucede, algunas cosas tienen la manía de volver a su lugar de origen, apenas uno realice infinidad de malabares y cosas que incluso nunca imaginó, pensó o creyó posibles; la costumbre se le resquebrajará en la cara.
Aprovéchelo, no malgaste su tiempo lloriqueando por lo que no será, al menos tendrá la certeza de que, después de la caída, moretones y cicatrices, usted tendrá un espacio tan infinito de posibilidades que podrá reinventarse como lo desee.

domingo, 26 de diciembre de 2010

Niña mala


Todos tenemos una 'niña mala', si bien también debo confesar que yo he desempeñado dicho papel en masculino infinidad de veces, también tengo a mi 'niña mala', donde yo, como pocas veces, resulto siendo el 'niño bueno' de la historia... de esos que son incondicionales, que pese y contra todo, una y otra vez, siempre están ahí. Sin importar que haga, y cuántas veces lo haga, uno está siempre postrado al filo de la ventana como un viejo soldadito de plomo, resguardando, a la espera de ese alguien, ese alguien a quien, sin importar lo que suceda con nosotros, mantendrá la costumbre rutinaria de ir y venir a su antojo.

Y pasa que la he confundido, me he equivocado tantas veces respecto a ella, que tiene tantas caretas, tantas maneras de regalarme un par de alas para luego incendiarlas en el cenicero; de las noches en vela pensando, reconociéndola, explorándola para al final desconocerla, confundirla, clavarle en la mirada un dejo de nostalgia y mis ganas. Y la 'niña mala' de mi cuento, continúa haciendo travesuras... hasta que se ahogue la luna en un último beso, y me eclipse de su vida para siempre... cuando los puntos suspensivos y seguidos, se conviertan por fin en puntos finales, atroces y apantallantes.

La única certeza en posesión es el término finito, que tarde o temprano, irremediablemente, el final llegará. Incluso los amores miopes, esos que vienen disfrazados en botellitas de felicidad con la leyenda 'beberse completo de un trago', con la clásica sonrisa histérica que te arrebata el alma en un instante, que te desarma, te roba el aliento volviéndose un parte aguas entre un antes y un después, después de ella, como el tornado que pasa envolviendo y arrojando todo a su paso. ¿Que podría contar ahora que no doliera?

Y es entonces cuando comienzan los amores atroces, como tormentas tropicales, destructivos, con irónicos toques de calidez y ternura; finalmente el suicidio sentimental en su más bella expresión. Son los amores autóctonos, sin modales ni medidas, de esos que tienen de todo menos el botoncito de "user friendly" y mucho menos manual de instrucciones. Si bien, es cierto que el amor nunca es en igual medida, que en ese juego los papeles para las partes nunca tienen las mismas condiciones o privilegios, que uno siempre es el perseguido y en consecuencia el otro el que persigue, y ahí es donde comienza todo, ¿de qué lado de la moneda prefieres estar?, peor aún, no se escoge, pero puedo garantizarte que la 'niña mala' disfruta y solo desempeña el papel de perseguida.

La condición del ser humano es abrazar la certeza de una muerte desde el instante mismo en que nace, pero nunca ponderamos al 'amor' como parte de la ecuación, ese sentimiento espeso que tampoco sabemos controlar, y del que nadie es maestro, ni experto. La vida, sin dolorcillos en el alma, no nos proporcionaría la capacidad de disfrutar en su totalidad un martini robado de los labios de una princesa.

Los cuentos amargos y felices también existen, aquí, y ahora. También duelen, aquí, en este rinconcito, muy dentro.